Esta es mi historia
La búsqueda
Me llamo Vicky y soy la fundadora de Viqi Terapias Complementarias. Hay dos cosas en la vida que me apasionan: el arte, en cualquiera de sus manifestaciones (sobre todo la música), y la vocación de ayudar a los demás, vinculada al mundo de la salud natural.
La vida puede ser larga o corta: depende de tu visión y de tu actitud. En mi caso, no sin cierta ansiedad, he querido exprimirla al máximo. Había muchas cosas que me gustaban y otras tantas que me aburrían. Emprendía nuevos estudios y trabajos que terminaba dejando. Probaba y buscaba. Nada me satisfacía. Me sentía perdida.
Me licencié en Ciencias de la Información, concretamente en Periodismo. Después cursé un Máster en Gestión Cultural. Durante años trabajé en distintas empresas e instituciones de Artes Escénicas, y más tarde fundé mi propia empresa de eventos culturales. Viví momentos maravillosos y también terribles. Aunque adoraba la parte creativa de mi profesión, no así el mundo de la gestión, que terminó por convertirme en una persona cada vez más estresada. Me fui diluyendo, alejándome de mí. Muchas cosas dejaron de tener sentido y tuve que detenerme para darme cuenta de que no era feliz. Una vez más, volvía a iniciar otra búsqueda vital.


Y la puerta se abrió
Desde hacía años, y en los distintos lugares donde había residido por motivos laborales, comencé a recibir clases de yoga. Fue todo un descubrimiento: me hacían sentir relajada y podía dormir tranquila cada noche. Mi cuerpo estaba más ligero y mi mente más clara. Practiqué varios tipos de yoga, y aquel aprendizaje quedó guardado dentro de mí como una energía latente que algún día alumbraría.
Hace once años, por motivos personales, decidí tomarme un tiempo sabático en mi profesión. En esa etapa tomé la decisión de formarme como instructora de yoga. Además, sentía un gran interés en profundizar en su filosofía y en su dimensión espiritual, algo que siempre había anhelado y que, debido a mi estado mental, nunca antes había podido hacer. Desde ese momento pude vislumbrar que una nueva puerta, hacia otro universo, se abría ante mí.
Entré de lleno en el mundo holístico, natural, integrativo… cualquiera que sea el nombre que queramos darle. Podríamos llamarlo VERDAD. Un camino de autoconocimiento no siempre fácil, porque para llegar a lo más profundo del SER hay que explorar los propios miedos y encontrarse con muchas cosas no resueltas… heridas que no se cerraron. Sigo trabajando en mí, aprendiendo a hacerlo sin prejuicios ni culpa, queriéndome y aceptándome, intentando crecer, cayendo y volviendo a empezar. Pero con la plena CONSCIENCIA de que es aquí donde debo buscar, permanecer y quedarme.
Más tarde realicé cursos de cocina macrobiótica y continué con la formación de Consultora. Después comprobé los beneficios que la Medicina Tradicional China ofrecía tanto a familiares, amistades como a mí misma, y me animé a iniciar sus estudios completos, que duraron tres intensos años de gran aprendizaje. Luego seguí con Nutrición y Herbodietética hasta diplomarme.
Pero aún me faltaba el mayor aprendizaje de todos: la enfermedad en toda su dimensión. La de mis seres queridos y la mía propia. Conocer el verdadero sentido de las pérdidas y de la supervivencia. Las despedidas y el renacimiento de quienes aún seguimos aquí. Sin duda, mi mayor escuela en la vida.
Hoy, renacida, me he formado en Yoga Oncológico y he realizado un posgrado en Nutrición Oncológica. He logrado regresar a mi querida y ansiada tierra, Canarias, y cumplir uno de mis mayores sueños: crear mi propio centro. Ayudar y aprender de los demás.
Y con una lección profundamente arraigada: las terapias que he estudiado no son alternativas ni van en contra de nada ni de nadie. Creo firmemente que tanto los profesionales sanitarios como los terapeutas debidamente preparados y acreditados podemos caminar juntos de la mano para ayudar a aliviar los síntomas y acompañar los tratamientos de las personas enfermas. Somos seres humanos. Somos amor.
Y entonces comprendes que aquella puerta ya no se puede cerrar, porque tras ella está la Vida, la Verdad y la única razón de Ser y de Estar.
